Palabras grabadas en la piel
Pienso en la importancia que tiene lo que hacemos y lo que decimos, y la impronta que eso deja en los demás, en cómo nos marcan aquellos que nos rodean y en cómo nosotros influimos en quienes nos observan de cerca. La huella que dejamos a nuestro paso. Siempre he creído que somos resultado de todas las vivencias que hemos atravesado, de todas las personas con las que nos hemos encontrado en el camino, y de todas las circunstancias que nos ha tocado experimentar. Algunas calan más hondo, dejan mayor pegada que otras, pero todas, de un modo u otro, nos perfilan. Deberíamos reflexionar de vez en cuándo sobre esto, porque somos responsables de los actos que llevan nuestra firma y de las palabras que vertemos, y no, no vale todo, ni es cierto que ciertas cosas no tengan importancia, quizás no para quién las dice o las hace sin pensar, pero puede tenerla para quien las recibe, las ve, las escucha, o las vive desde otro lugar, otra posición u otra perspectiva, y de algún modo, también está en nuestra mano y en nuestro poder, elegir qué queremos que los demás obtengan, y bastaría con pensar en qué querríamos recibir nosotros para ser un poco más empáticos y conscientes en ese sentido.
Hace un par de meses recibí un mensaje en el que me pedían que, por favor, escribiese a mano una de las frases del estribillo de mi canción “Te han visto” incluida en el disco “Y tú más!”:
¿Qué haces mirando a las nubes?
Estoy planeando un vuelo
me encuentro sólo cada noche
en la ciudad perdida en el tiempo
el tiempo no tolera indecisiones
por eso yo pretendo
que vuelvas cuánto antes
tú sabes que aún te espero
tú sabes que aún te quiero
Alba, había decidido que quería tatuársela por lo mucho que significaba la frase, el texto y la canción para ella. Me quedé casi sin palabras. Un honor inmenso. Me conmueve y me responsabiliza. Me anima a seguir adelante, a escribir más, a tratar de ser mejor, de crear con más ahínco y a tratar de comunicarme a través de las canciones con mayor entusiasmo y a la vez me sensibiliza pensar que llegues a conectar tanto con alguien, es muy bonito y muy emocionante. Gracias de todo corazón.
No tengo tatuajes y nunca nadie se había tatuado nada mío, ni mi nombre, así que ha sido algo que me ha impresionado mucho y que quería agradecer públicamente. No tengo tatuajes y lo cierto es que siento que todos llevamos ya de algún modo ciertas marcas en la piel, por fuera y por dentro, a sangre y a fuego, de personas, momentos, lugares, fechas, nombres, que han dejado un recuerdo imborrable en nosotros. Tengo cicatrices que me recuerdan algunos episodios determinantes en mi vida, momentos en los que todo pudo cambiar para siempre, y quizás no son tan obvios ni llamativos, como lo puede ser un tatuaje, pero que tienen para uno, una significación mucho mayor.
Así que saber que alguien ha decidido hacer algo así, es muy impactante para mí. De nuevo gracias. Cada vez que encare esa canción, me acordaré de tu tatuaje. Si algo tienen de particular las canciones, es que no se mueren cuando uno las termina de escribir, sino que con el paso del tiempo, y la trasmisión oral de unos a otros, se siguen llenando de capas, de matices, y de vicisitudes que la dotan de un nuevo carácter, tanto en lo musical, según la performance que se arme, como en lo simbólico, por todas las realidades que rodean la canción con el paso de los años.
Querida Alba, te abrazo y no te suelto.
Gracias por respetar tanto mi canción y por cuidarla y quererla.
PD.- Quién quiera escuchar la canción:
Spotify: https://open.spotify.com/intl-es/track/1yQCNaj668wPHKEW96MoWO?si=86e9af40f04d4af1
Youtube:https://www.youtube.com/watch?v=1VzjElMnSu8&list=PL81867B90F68F9E02&index=9&pp=iAQB8AUBsAgC








.jpg)












