lunes, diciembre 22, 2014

Mi diario en Buenos Aires - Capítulo 17 - Que tengan una linda vida [Capítulo FINAL]

17.- Que tengan una linda vida


Buenos Aires, 22 de diciembre de 2014


Lau y yo




Los finales no se preparan; se viven. Se plantan ante ti y apenas te dejan capacidad de reacción. Pasa a todos los niveles. Los finales tienen casi siempre un gusto amargo, pero liberan, tienen algo de redentores también. Son hijos hermanos de las despedidas, y muchas veces van de las manos. Otras no. Otras no se da tal despedida. Quizás no haya tiempo, quizás no haya oportunidad, quizás no haya ganas. Dicen que hay que valorar las cosas por cómo terminan, restándole importancia a cómo comienzan. Soy más de la idea del conjunto, de lo global, de que para valorar una experiencia como la que yo recién termino, es necesario tiempo, y recordar cada detalle a lo largo de todo el camino, que en este caso ha durado casi tres años y medio, muy lejos de aquellas previsiones iniciales en las que pensé en venir a descubrir Buenos Aires un año.


No son ni uno ni dos los motivos que me ataron aquí. Son muchos y muy variados, tanto, que no tiene cabida ponerme a enumerarlos uno a uno en este capítulo final, que cierra un diario en el que, de forma intermitente, he estado vertiendo mis impresiones, todos estos años.


Hay anécdotas para dar y tomar, la verdad es que algunas acojonan; he conducido un autobús de línea con 40 pasajeros dentro mientras el chófer y un usuario se golpeaban en la acera; he visto con mis propios ojos un asesinato y a los sicarios escapar delante de mis narices; me he despertado con una pareja de homosexuales follando en la cama supletoria de mi lado mientras me miraban, y he impedido que me robasen cuando se disponían a hacerlo; he trabajado y vivido en el Magandhi Hostel, un lugar que merecería un capítulo propio y sin dudarlo es serio candidato a inspirar una alocada serie televisiva; me han ofrecido cocaína (y la han consumido) en una parada de autobús, esnifándola sobre una moneda; me he peleado con un mendigo y con una vieja que me trataron mal; me he caído dos veces de la moto y en las dos (no estoy iniciando con esto una guerra de sexos) conducía una mujer que estaba despistada mirando para un lado una vez, hablando por teléfono la otra; me he encontrado y he estado con el Pájaro Caniggia, con Leiva, con Rubén Pozo, con M-Clan, con Vetusta Morla, con Pedro Guerra, con Xoel López, con Dani Martin, con El Pescao, y con Quique González. He visto al gran John Mayer en concierto y me he reído con Male Pichot en uno de sus shows. He visto más de 350 películas, y aproximadamente unas 150 han sido en el cine (una de mis grandes pasiones). He jugado al fútbol rodeado de argentinos apasionados. He probado la exquisita carne en algunos de los sitios más populares de la ciudad. He visitado Tigre, Mar del Plata, y me he pateado el conurbano bonaerense zona a zona, perdiéndome en medio de la nada mil y una veces. He aprobado una carrera de técnico profesional en música. He estudiado con el genio Rubén Gaitán armónica y me he reído mucho con sus aventuras. He aprendido a tirar con arco, algunas nociones básicas de panadería, un poco de italiano, y sobre todo, a conducir una moto, y la he disfrutado yendo y viniendo por las grandes avenidas de la capital. Me han puesto una multa. Me han intentado vender humo, pero no he caído en la trampa. He sufrido la inseguridad y he visto cómo robaban a mucha gente cercana, unos de los males endémicos de este país. He escuchado a la presidenta en la televisión pública y he sentido convulsiones sin ser epiléptico, todo un logro, por cierto, el único que le he visto hacer en todo su mandato, bueno, y fútbol para todos, claro. Me he fajado con la burocracia argentina y he perdido todas y cada una de mis batallas, la ilusión, el tiempo, y el dinero, haciendo una y mil veces los mismos trámites, llegando a visitar 12 veces la oficina de migraciones, y teniendo en mi colección 4 y 5 ejemplares de un mismo papel.

Ruben Rockadnrolla Pozo and me

Con Pucho, felices!!

Menudos locos!! Dani Martin y El Pescao

Con mi querido Pedro Guerra

Con César Pop


Pero, ¿Queréis saber una cosa más? Ninguna de todas estas experiencias, puede, ni tan siquiera acercarse, a lo mejor que me ha pasado en Buenos Aires; me he enamorado de Laura Arias. Vine solo y me voy acompañado. Y eso, permítanme decírles que es el mayor premio que puedo llevarme; su amor. Vamos con toda la ilusión del mundo a por lo que venga. Que el 2015 nos traiga grandes aventuras y experiencias. Lo vamos a pasar juntos, y para mí eso garantiza la mejor compañía posible. No puedo estar más contento. 21 meses después de haberla conocido, luego de convivir casi todo este tiempo, siento que si no fuese por ella, me habría marchado mucho antes. La espera ha merecido la pena. Es una mujer increíble, fantástica, realmente buena, que me ha estado apoyando en todo momento, creyendo en mí, y animándome a que no pierda nunca esa ilusión tan adolescente que siempre me identifica.

Este soy yo


Para los/as despistados/as, nos vamos a vivir a Roma (Italia). Este año recibí un premio de parte de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), que me permitirá residir en la Academia de España en Roma, situada en el lindo barrio del Trastevere romano. Un sueño hecho realidad, y además una oportunidad única de grabar, producir, y editar mi tercer disco. Ser el único músico español seleccionado en el curso 2014/15 es una gran responsabilidad y un gran honor. Voy a intentar dar un salto hacia delante y que este nuevo álbum discográfico sorprenda a todos por su calidad. Lo publicaremos en junio, coincidiendo con mi cumpleaños, y luego haremos la ruta del camino xacobeo, desde Roma hasta Santiago de Compostela aprovechando los meses de verano de julio y agosto. Más tarde, en septiembre, iniciaremos una gira nacional por todo el país. Están algunas fechas y enlaces en este mismo blog. Ese es el plan para un año que se preveé como uno de los más intensos y especiales de mi vida, y ¿Qué queréis que os diga? No puedo sentirme más satisfecho de que esto suceda ahora, porque uno siempre tiene ese temor de que a medida que se hace más mayor, este tipo de oportunidades desaparecen, y ciertamente lo hacen, así que hay que subirse a cada tren que pasa y probar a ver a dónde te lleva. No tenemos absolutamente nada que perder.

Grupo del Instituto Italiano de Cultura


Poder vivir en Roma, y haberlo hecho en Buenos Aires, La Habana, y Madrid (además de Vigo, claro) empezando recién la treintena, es algo que indefectiblemente marca mi carácter, mis valores, mi forma de pensar y mi idiosincrasia, y quiero pensar que impacta de algún modo en mi música y en mis canciones, no sé cuánto ni de qué forma, pero intuyo que está ahí, entre líneas.


Lau protegiéndose ¿de mí?
Para Laura será un cambio mucho mayor. Sé lo que es porque lo he vivido otras veces, y ojalá pueda ayudarla a que todo sea muy satisfactorio para ella. Descubrir otro país, otro idioma, otra cultura, otra forma de ver la sociedad, y por extensión, la vida, es algo a todas luces enriquecedor. Tenernos el uno al otro será maravilloso.



A Argentina volveremos sí o sí. Laura tiene a su familia, su casa, su barrio, su gente, y yo, de a poco he ido haciendo mis amistades también. Todo se irá viendo sobre la marcha. Hacer canciones, discos y conciertos, siempre fue, desde que tenía 15 años mi plan, pero uno no puede ser ajeno a los tiempos que corren, ha de adaptarse a las circunstancias, y sobre todo, lucha por sobrevivir. Hoy por hoy, ganar dinero porque escuchen tus canciones se antoja realmente complejo, que alguien pague por tus discos, suena a romanticismo de época, y a los conciertos, siempre fueron tus amigos, y con los años, algunas buenas gentes que aprecian tus melodías y tus letras ¿Será suficiente para llegar a fin de mes? Uno se ha especializado en buscar maneras de llegar al día 30, pero cansa estar siempre en el alambre. Un año nuevo, una nueva posibilidad. A partir de enero, trataré de subir un nuevo diario de mi experiencia en Roma, contando principalmente, cómo viene el disco y nuestra vida allí. Se cumplen además, diez años de este blog, así que le haremos un lavado de cara con un nuevo diseño mucho más ágil y atractivo, que espero que os guste mucho, sin perder un ápice de su identidad. Seguirá estando todo el material disponible como hasta ahora.

Con Fer y sus cucumates!!

Me voy amigos/as. Nuestro vuelo ya sale. Volamos el día de Navidad. Me da buen rollo.
Grande Carrés!!
Mucho amor para todos!!
Os dejo algunas fotos.
Mamá, esta vez sí...¡Cuánto te he echado de menos!






Hasta la vista!!!
Que tengan una linda vida!!
Feliz 2015!!



Con mis amigos Yamil, Patito, y Facu. Fabri estaba detrás de bambalinas

sábado, diciembre 20, 2014

Después de 3 años estudiando en la Escuela de Música de Buenos Aires...

Después de tres años en Buenos Aires, al fin lo conseguí. Vuelvo a casa con el título de Técnico Profesional de Música por la Escuela de Música de Buenos Aires.

Han sido años de mucha ilusión, de aprender en el amplio sentido de la palabra, de abrir horizontes (no sólo musicales), y de no conformarse, de seguir hacia delante a pesar de las dificultades, de ver con optimismo el futuro.

26 cursadas y 21 finales. Creo que no está nada mal.

Dejo la EMBA con un montón de buenos recuerdos, anécdotas de todo tipo que rememoraré en la distancia.



Juan Bidegaray, Ale y Jorge Trebino, Oscar Camarotta, Abel Patrone, Gerardo Gallo, Gerardo Espada, Juan Domínguez, Osvaldo Mendhelson, Sr. Margulis, Sergio, Fede, Diego Otaño, Diego Gonzalez, Samantha Schor, Sebas Zambrana y todos los que me estaré olvidando por el camino... GRACIAS!!

Yamil Gulman, Vicky Mayer, Patito Alvarez, Guido Berhard, Tomi Leone, Luna, Sarpu, Rupi, Pato Leda, Noe Dumont, Nico Pastelone, Milu, Marina Pereda, Kristin Hoffman, Marquitos, Lu, Lou, Lore Simsic, Larita Garinei, Nachete, Julian Gª Mata, Juanito Ponte, Jessica, Florencia Arce, Facu Torella, Dingo, Cristian, Cami Fourcade, Barbie Williams, Alin Demirdjian, Ale Merkier, etc... GRACIAS!!

Gracias a los/as amigos/as que me acompañaron todos estos años y a los/as profesores/as que me mostraron el camino.

Le dedico el título a mi madre que siempre me ha estado apoyando y reivindicando día tras día su eterno e incondicional amor de madre.

Merci!!

lunes, diciembre 08, 2014

Comentario de la película: "Jobs"





Valoración: 5'5



No tengo ni he tenido nunca un Mac. En otras palabras; nunca he aportado un céntimo a la factoría Apple, al menos, que yo sepa. De todos modos, hace ya años, que veo que la mayor parte de artistas con los que trabajo lo usan, y hablan maravillas de sus equipos informáticos; por algo será. Aspiro a tener uno, aunque sé que es más caro que el resto de equipos.

De Steve Jobs sé más bien poco. Sabía que era el gurú de la compañía americana y que era considerado un genio por los informáticos. De alguna forma revolucionó el mundo de la informática. No obstante, la película, centrada en la vida y obra de Jobs, te deja un sabor agridulce sobre su persona y sus actitudes. Pone en entredicho muchas de sus decisiones y actitudes.

Desde un primer momento me llamó la atención del joven Ashton Kutcher para reencarnar a Jobs. A su favor decir que tiene empatía, que está muy bien caracterizado, y que mantiene bien el ritmo de la cinta con su interpretación... aunque falta algo. Quizás la culpa no sea del actor, al que salvaría de toda crítica negativa. Cuentan que durante meses imitó en todo a Jobs; su forma de andar, sus poses, su tono de voz, e incluso siguió una dieta basada en frutas, que le llevó a pasar por el hospital.

Coincido con algunos críticos en que a la cinta le falta quizás algo de “emocionalidad”. Del cáncer que acabó con la vida del informático no se habla en la cinta, que se centra más en cómo se hizo célebre, relatando sus inicios desde la época universitaria, hasta la presentación al mundo del Iphone, que le catapultó a la fama mundial. De sus relaciones familiares y personales poco se muestra. Y son éstas las que dejan más dudas y generan más intriga. Convengamos que no es sencillo hacer una película sobre la vida de una persona con tantas particularidades y tan especial cómo lo era Jobs. Es un gran reto, y no siempre colmará las expectativas de los espectadores. Este es uno de esos casos, no me cabe duda. Un homenaje fallido al hombre que introdujo la “belleza” al mundo de la computación, y si me lo permiten, que hizo la informática más “ergonómica”.

No creo que esté pecando de valiente ignorancia al afirmar que estoy convencido de que a Jobs no le habría gustado ver su vida a través de esta película. Tendrían que haber aplicado su máxima de no ofrecer al público algo que no fuese lo mejor a lo que se puede aspirar en cada momento, tal y como él trataba de hacer con los productos que lanzaba al mercado. En la película esto no se produjo, más bien, da la sensación de que la hicieron a prisa y corriendo para hacer caja cuando la noticia de la muerte de Jobs era reciente (octubre 2011), ya que no han pasado ni dos años.

Hablemos de qué no van a ver. No van a ver la infancia de Jobs, no verán apenas nada de la relación con sus padres, ni sabrán que fue un niño adoptado. Tampoco se cuenta cómo se reconcilió con su hija, a la que negó su paternidad (como si eso fuese posible), ni tampoco nos mostrarán cómo enfrentó su cáncer de páncreas, que a la postre, terminó con su vida.

Steve Wozniak, co-fundador de Apple junto a Jobs, luego de ver la película, ha reconocido que aunque le resultó entretenida, no la recomendaría. Ahí queda eso.

La película recaudó casi 7 millones de dólares en su semana de estreno. El presupuesto para realizarla fue bajo (12 millones de dólares), ya que está considerada una película independiente.

Creo que viendo la película y pensando en lo que pudo haber sido la vida de este personaje, uno se plantea una serie de preguntas que la película no resuelve, uno quiere conocer a la persona de la que se nos habla, o coquetear con esa idea gracias a la cinta, sentir cierta empatía, impresionarnos por una figura con tanto prestigio, pero nada de eso sucede, y claro, queda muy desvirtuada su imagen, y no sabes qué pensar... para que se hagan una idea me usaré como ejemplo. A mí, lo que más me impresionó, es ver cómo desprecia a su hija, y a la madre de esta cuando descubre que la ha dejado embarazada, y cómo actúa de forma cobarde y esquizofrénica negándolo todo, y huyendo de forma infantil y déspota.

Dirigida por Joshua Michael Stern, éste parece no ser capaz de decantarse por cómo abordar la cinta, y qué puntos enfatizar de la misma, dónde y cuándo resaltar los hitos y momentos clave en la vida de Jobs, dónde hacer parada y fonda, y cómo focalizar todo el material del que disponían -que debía ser muchísimo-. Eso es trabajo del director, y en este caso su trabajo queda en entredicho. Luego la realización y la imagen está bien, sin alardes, pero correcta. Faltó riesgo y atrevimiento a la hora de encarar la historia. Y es aquí donde muchos recuerdan “Red social”, la película dirigida por David Fincher en la que se relata cómo Mark Zuckerberg se las ingenió para introducir a medio mundo en Facebook y cómo éste cambió de algún modo las relaciones y la forma de interactuar de las personas en la última década. Esa película tenía un guión mucho más pulido que ésta... y se nota.

Al ser tan sumamente actual, se alzan muchas voces que han participado de esta historia en la vida real, véase, trabajadores de Apple, desde sus comienzos hasta la actualidad, y que no parecen muy conformes en sus opiniones con lo visto en los cines. Todas esas críticas negativas han hecho daño a la película, que, insisto, no ha salido muy bien parada.



Sinopsis en castellano:


jueves, diciembre 04, 2014

Comentario de la película: "Séptimo"


Valoración: 6'5



Había visto el anuncio de ésta película anteriormente, en una sala de cine, esperando a que empezase otra, y me vinieron varias ideas a la mente, que luego, una vez vista la obra, no ha hecho más que corroborar; por momentos pareciese que su estreno en Argentina, hubiese estado relacionado con el horrible caso real que ha convulsionado el país en los últimos meses: la desaparición, y posterior descubrimiento del cuerpo sin vida, de la adolescente, Ángela Rawson. Ambas historias tienen ciertos parecidos, al menos de partida, tal y como se exponen los acontecimientos, de ahí que me llamase tanto la atención que con lo sensibilizada que estaba la ciudadanía con el caso de la jóven, sacasen una película que desgraciadamente tiene tantos puntos de encuentro. En Estados Unidos, luego de los sucesos del 11-M, cualquier mención, o imagen relacionada con las torres gemelas en las películas, era omitida, para no revolverle el estómago a más de uno. No dudo que todo se trate de una mera coincidencia, pero convengamos en que cuanto menos es una “lamentable” coincidencia. El anuncio de la película, no hacía más que suscitar el comentario “Ha sido Mangeri” (apellido del portero acusado del asesinato de la jóven Ángela en Buenos Aires, ciudad en la que también se desarrolla la película). La película tiene lugar en un edificio y nos habla de la desaparición de dos niños. Un matrimonio separado, un edificio, nadie ha visto nada, un portero, investigación policial,... La polémica está servida.


La idea es interesante, y cuenta con dos actores protagonistas capaces de llevarla a buen puerto; Ricardo Darín (mi actor argentino predilecto), y Belén Rueda (una de las caras más amables del star sistem español, agradable a todas luces, y con un enorme talento). La trama da demasiadas vueltas y lo hace demasiado rápido. La presentación e inicio, están muy bien armados. Luego, la película se enmaraña demasiado, y termina apurando el paso, en un final que deja demasiadas preguntas, y que hace que tengas que repensar bien, si en algún punto no han tenido algún error, o han dejado pasar algo por alto. Se rizó el rizo, que se suele decir. En exceso, añadiría.


Pienso que Darín lo hace todo en esta cinta, o lo intenta. Su trabajo es realmente bueno, pero no basta. Terminas preguntándote, qué es lo que ha fallado, porque hay algo que no acaba de cerrarte, de estas películas en las que todo está correcto, pero que no te enganchan, porque por alguna parte chirrían. Quizás no haber dejado tiempo para fidelizarse con el personaje y sufrir en tiempo real con él, y que ésto sea fruto de un proceso, que en la película se aturulla demasiado, como queriendo engrandecer la historia, sin darse cuenta que en los detalles, en los gestos, en lo más básico es dónde precisamente el espectador podría sentir más la tragedia, el drama, de la otra forma... parece una película, y estoy convencido de que esa no es la idea, la idea parece ser la de mostrarnos la desesperación de un padre que ha perdido a sus hijos y que no sabe cómo encontrarlos y recuperarlos.


Belén Rueda está bien, correcta, pero tampoco consigue introducirse del todo en su papel, y es más bien el guión el que la mueve de un lado para otro, sin que eso se trasmita a través de las sensaciones que evoca ella. Ahí queda deslucido de nuevo el guión, que debería haber definido mejor este personaje, aunque prefiere jugar siempre a darnos pistas falsas, y a que nosotros mismos tratemos de jugar al poli y al ladrón, sin demasiado éxito.


Esta película tenía todo lo necesario para cautivar; buenos actores, una idea interesante sobre la que trabajar, pocas necesidades técnicas, dinero para promocionarse,.... ¡Cómo es posible que se hayan olvidado de fichar un guionista a la altura! Un padre pierde a sus hijos cuando éstos bajaban por las escaleras desde un séptimo piso. Él, que iba en el ascensor compitiendo con ellos por ver quién llegaba primero, se encuentra al llegar que no están, y el portero, allí presente, dice no haber visto nada. Da para película de suspenso, drama o incluso terror. Apetece. Luego la ves, y te llevas el palo. Es casi más entretenido jugar a pensar en diferentes historias que se te pueden ocurrir a ti, sí, a ti que estás del otro lado leyendo esto, de qué podría suceder en una situación así, y te conectas con ese padre aterrado, y quieres ver si él esconde también algo, y no sabes qué pensar, y se te ocurren mil cosas que tú harías, y quieres que la película responda a todas y cada una de tus ocurrencias, y al contrario, la única que te ofrece es: ¿Qué? Si, esa. ¿Qué? Porque están tratando de contarnos cualquier cosa, y encima lo hacen mal, como cuando uno se enreda en un chiste, y pierde toda la gracia, y da la sensación de que se lo está inventando todo sobre la marcha, y cuando se da cuenta ya no sabe cómo ponerle punto y final a todo el asunto, con cierta luz.


El final es apresurado, carece de emoción, y además de estereotipado, huele a burla. “Vamos terminando” parece decir alguien. Los diálogos finales son muy malos, y chirrían. Si fuese el final de un capítulo de una serie de abogados que se emite semanalmente desde hace cinco años, tiene un pase, es decir, nada del otro mundo. Pero si quieres redondear una película con un final de altura, este tiene un buen ejemplo de cómo cortar por lo sano, y dejar a los espectadores con la sensación de “no fue lo que me esperaba, creía que la película iba a ser otra cosa”


Del director Patxi Amexcua no sabía nada antes de ver esta cinta, y queda entre los misterios de la cinta el saber por qué en los carteles oficiales de argentina no aparecía su nombre, como si no quisiesen que se identificase el largometraje con la dirección de un español, por si eso les fuese a restar rédito, y prefiriesen erigir a Ricardo Darín como único estandarte de la obra, para así encandilar al público argento. ¡Cosas más raras se han visto! Me recuerda a esas cajas de cereales enormes, que luego traen dentro una bolsa más pequeña, que no se llena ni por la mitad con el producto en cuestión, que dices: “podrías haberlo metido en una caja la mitad de pequeña que estuviese llena, y no engañarme”. Ilusiones ópticas. Sujetadores con relleno. Humo. Examinando en IMDB, la mayor página web de cine del mundo, Patxi Amexcua, ya contaba con un corto y un largo antes de esta obra, valorado éste último con un 6'2, y su nueva producción con un 6'1. Me quedo con el hecho de que en ambas, él haya escrito la historia, y figure como guionista. Ya sabemos a quién echarle las culpas. Para mí, lo mejor que hizo fue conseguir el dinero para sacar el proyecto adelante, porque eso no es sencillo, más en los tiempos que corren, y sabiendo lo caro que es hacer cine y promoverlo. En hacerlo no gastó demasiado (o no debería, ya que más de la mitad de la cinta tiene una sola localización en la que no sucede nada trascendente que requiriese de inversión económica destacable), así que todo el billete tuvo que ir en promocionar esto. Hasta ahí todo bien. El problema va a ser cuando el público se siente en la butaca y descubra que no vale lo que han pagado.


Trabajar con niños en el cine puede dar grandes resultados, y éste es otro de los grandes batacazos de la película. Los niños, que tienen un peso fundamental en la trama, no existen. Su actuación no está, no se recuerda, ni sienten ni padecen. Mira que todos guardamos en la memoria montones de actuaciones soberbias de niños que nos han emudecido, echo reir, llorar, asustarnos... pues bien, llega un punto fatídico, en el que en verdad ya te dan un poco igual los niños de esta película, como a ellos parece darles igual aquí que allá, mamá que papá, el séptimo que el quinto, el garage o la azotea. Mal, muy mal, el trabajo realizado con los niños.


Hay un dato interesante sobre el peso de una figura de la interpretación como Ricardo Darín, tanto en argentina como en españa, y de los muchos seguidores que tiene. Con “Nueve Reinas” (posiblemente mi película argentina favorita, que recomiendo ver a quién no haya tenido la ocasión), apenas llegó a los 100.000 espectadores en sus primeros días en el cine, y tampoco con “Carancho”, o “Luna de Avellaneda”, otras dos grandes cintas. Sin embargo, hoy por hoy, esas cifras no dejan de escalar:

Séptimo 262.000
Tesis sobre un homicidio 208.000 (comentada en este blog)
Un cuento chino 204.000
El secreto de sus ojos 182.000 (comentada en este blog)
Elefante Blanco 150.000
El hijo de la novia 122.000


“El secreto de sus ojos” está entre mis películas favoritas, y “El hijo de la novia” me parece muy pero que muy buena. Justo los dos lanzamientos con los que más gente movilizó, y que he podido ver in situ en Argentina, no están a la altura de su fabulosa filmografía.


Como ven no soy el único que se dejó llevar por el hecho de contar con la dupla Darín-Rueda, ni por una buena sinopsis, con una idea general que apuntaba maneras. Ustedes que leen esto, decidan si desean comprobar si llueve o no. Yo les aviso, lleven paraguas.





Sinopsis de la película: