Comentario de la película: "Torrente 4: Lethal Crisis"
Valoración: 6
Lo siento. Me gustaría poder empezar mi comentario sobre esta película de otro modo pero lo cierto es que apenas me he reído con la comedia más irreverente, carismática, escatológica, y cañí que se ha conocido hasta la fecha, al menos, la más popular, tal y como lo demuestran las cifras de espectadores que ha tenido, y que han logrado que se supere el millón de personas en menos de una semana. Tanto es así, que una película en la que se han invertido más de 10 millones de euros, ha recuperado su inversión en apenas 3 o 4 días, algo inaudito en los tiempos que corren y más para la industria cinematográfica española. Parece que de forma generalizada los españoles nos inclinamos por la comedia y el humor, aunque sería muy atrevido hacer una lectura tan simplista del "fenómeno Torrente", cuyo director; Santiago Segura, ha llevado ya hasta la cuatrilogía, algo nunca antes visto en nuestro cine.
Santiago Segura siempre me ha resultado un buen tipo, políticamente incorrecto, trabajador nato, y honesto, -sí he dicho honesto- ya que no se puede estar más cerca de la gente de lo que lo está él. Sabe que los antihéroes gustan, y los ofrece. Sabe que desde siempre en España han triunfado las películas con contenido erótico, y llena de tetas y culos sus cintas. Sabe que usar el paradigma de español carca y anticuado es sinónimo de éxito, y recurre a ello. Sabe que en este país hay una querencia sobredimensionada por el chisme, el cotilleo, el qué dirán,... y que ciertos personajes públicos archifamosos y conocidos más por su vida privada que por su obra profesional resultan graciosos y carismáticos para muchos, y se sirve de ellos, para ridiculizarlos aún más y manipularlos a su antojo. No me extraña que Pep Guardiola haya rechazado participar en la película, y eso que resulta complicado decirle que no a un tipo como Segura, porque te alias con su causa sí o sí, porque sabes que es el más listo de la clase, que dirige y protagoniza la película y que es un todoterreno de esto del cine, aunque en este caso, vuelve a cansar, quizás por el conformismo que da saber que tienes la fórmula, que un día creó un personaje que entró de lleno en la memoria colectiva de todos y que rompió moldes catapultando a su creador a la fama y por qué no decirlo a la enraizada crítica de más de uno y de dos y de tres, pero que le ha reportado los mejores beneficios de su carrera, y que ahora estira como un chicle hasta no se sabe cuando.
Torrente es zafio, grosero, corrupto, casposo, maleducado, sucio, antiestético, fascista, putero, racista, indeseable, anormal, inculto,... el antihéroe por antonomasia. Es posible que el personaje de Torrente sea la mejor creación cómica de las dos últimas décadas, y eso ayuda a que siempre quieras más. Pasa con todos los grandes personajes del cine, del comic, de la literatura, etc. te fidelizan y te sientes atraído por sus aventuras y desventuras. Es la magia que tienen, por eso nos gustan tanto, porque siempre queremos saber más de ellos ¿Qué harán? Para muestra un botón; sabemos a ciencia cierta muchas de las frases o coletillas que usarán y las esperamos con ansias. Nos resulta imposible no hacer una mueca o un guiño de satisfacción cuando les oímos decir esa frase que tanto esperamos.
Torrente nació en el 98 como parodia de los aspectos culturales más cutres y decadentes de la sociedad española, con una ópera prima titulada: "Torrente, el brazo tonto de la ley" inolvidable, en el que además del efecto novedoso del film, existía una preocupación interpretativa mayúscula, con un Javier Cámara en el papel de secundario, que complementaba a Santiago Segura, creando un dúo memorable. Por esta película obtuvo 2Premios Goya (Mejor actor novel para Segura, y Mejor actor de reparto para Tony Leblanc). La película la vieron más de 3 millones de espectadores, y se embolsó 11 millones de euros.
Su éxito se vió reforzado en la segunda película "Torrente 2: Misión en Marbella" que bordó Gabino Diego, haciéndonos reir hasta la extenuación. Con 5 millones de espectadores y 22 millones de euros recaudados, la convirtieron en la película más exitosa de la saga hasta la fecha.
Luego llegaría la deleznable "Torrente 3: El protector", un auténtico disparate, sin apenas gracia, y que parecía que se convertiría en el final de la saga, aunque ahora sepamos que no ha sido así. Un mal paso cinematográficamente hablando. El coprotagonista en esta ocasión era el cómico José Mota (que personalmente no me gustó en su papel). La película consiguió llevar a 3 millones de espectadores al cine, y recaudar 18 millones de euros.
El guión de esta cuarta entrega no es nada bueno, nada consistente, nada comprensible. Se pierde entre cameo y cameo de personajes populares, introduciendo bromas entre unos y otros sin mucho atino, lo que provoca que la historia avance a calzador, sin más ayuda que la de ver por dónde saldrá el personaje principal, y teniendo en cuenta que su compañero de fatigas, en este caso Kiko Rivera, realiza un trabajo lamentable, y recalco esto último, porque no se trata únicamente de que no sea actor profesional, que no hubiese trabajado nunca antes en algo así, ni que no tenga la más mínima gracia, es que además da la impresión de que en todo momento le están forzando a hacer algo para lo que no tiene la más mínima capacidad, ni soltura, ni arrojo. La película pierde muchísimo con su participación y todavía no me explico cómo no se dio cuenta el director, porque es clamoroso. Haberse valido de un elenco no profesional, ha lastrado y herido de gravedad la película, y es que mal que le pese a algunos, para hacer cine hacen falta actores.
Vuelve a participar Tony Leblan (a punto de cumplir los noventa años), junto a Yon González, Javier Gutiérrez, Enrique Villén, Cañita Brava, Belén Esteban, Xavier Deltell, María Lapiedra, Cesc Fábregas, Sergio "El Kun" Agüero, Sergio Ramos, John El cobra, Kiko Matamoros, Fernando Esteso, Barragán, El Gran Wyomin, Andreu Buenafuente..
Elegir al cantante Francisco en el papel de villano es otro desacierto clamoroso. Realiza un papel acartonado y sin credibilidad ninguna, tanto es así, que te olvidas inmediatamente de quien es el malo. Un desastre.
La dirección artística, la fotografía, y la producción están bien trabajadas, y curiosamente lo más destacado es el tratamiento a los efectos de 3D que han rayado a un gran nivel, pero hacía falta mucho más para que esta película no se quedase en un chiste malo, como ha resultado ser. Apenas 90 minutos de cinta, y no echas de menos más, lo cual es grave. Por desgracia películas como esta incrementarán -aún más si cabe- el discurso fatalista de algunos críticos cuando dicen aquello de "todo el cine español es igual de malo" o "este tipo de cine es el que nos merecemos". Sin querer unirme a su causa, reconozco que me esperaba que estuviese mucho mejor hilada la película, mucho más trabajada. Una decepción.
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